lunes, febrero 02, 2009

¿Caminata montañera o titánica carrera?


La jornada comenzó a las 5 de la mañana con una orquesta de despertadores que solo desentonaron en el caso de Lolo, permitiéndole dormir esa escasa horilla de más que siempre viene bien. Una vez todos reunidos partimos rumbo a las Casitas del Señor, donde una vez aparcados los vehículos cargamos las mochilas a nuestras espaldas y nos dirigimos a recoger nuestros dorsales.


La prueba no se anda con tonterías y en apenas cien metros ya se empieza a subir sierra, los caminantes que parten en primer lugar empiezan a formar ese cuerpo multicolor de una fila que serpenteará por la sierra marcando el camino a seguir al resto de participantes. A priori la prueba esta calificada con una “dificultad alta”, y a pesar de que al principio, cargados todos de fuerza, se piense que no va a ser tan durita la cosa, pronto se encargará lo escarpado del terreno de demostrarte lo contrario. Se subió el primer repecho de unos 900 metros de altitud con relativa facilidad, y se comenzó a bajar lo ascendido, en el ultimo tramo de ese descenso, donde se cortaría con los atletas que corrían la prueba y tras dar los pertinentes ánimos a los corredores se procedió a encarar la que sería la peor de las pendientes en la prueba con diferencia, cuando menos bajo mi novata perspectiva. Subimos una pendiente que podría andar perfectamente en los 70º de inclinación, sobre todo en su tramos final, donde lo escarpado del terreno, unido a las piedras sueltas que conformaban su superficie de ascenso sueltas la mayoría por el paso de todos los participantes, dificultaban muchísimo un ascenso seguro del mismo. Pero bueno supongo que en esos momentos cualquier participante solo piensa en alcanzar esa cima que le de la tranquilidad de haber pasado el peor de los tramos. Ya a partir de aquí se recorrió la cima y se volvió a descender para hacer un tramo relativamente llano y rematar la prueba con un ascenso continuó y una bajada más pronunciada que se vería dificultada por la aparición de la lluvia.


Bajo mi punto de vista la prueba deja un mejor sabor de boca de lo esperado, debido a que al final para los novatos, como era mi caso, se convierte en una lucha fraticida entre el terminar la prueba y el abandono de la misma, pensamiento este que debo reconocer se produjo en varias ocasiones en mi mente al ver los puestos de control y no por falta de ganas sino por los pinchazos en mi rodilla izquierda y el casi insoportable dolor en mis dedos por no llevar un calzado adecuado. Pero es innegable que una vez estirado el pelotón de caminantes y corredores, y llega ese punto donde se supera el cansancio y casi el dolor y se anda por inercia se empieza a disfrutar de la tranquilidad y los parajes que tan solo la montaña puede ofrecer, y si como es el caso, acompaña una calma lluviosa más que mejor. Aquella conjunción de elementos y la continua compañía de Lolo, no dejándome atrás en ningún momento ni permitiendo que me descolgara y velando continuamente por mi seguridad fue en realidad lo que me hizo seguir adelante hasta el final. Lo único que uno acaba odiando de verdad son las piedras, bien es cierto que aquella zona está llena de canteras y que de la montaña no se puede esperar mucho más lógicamente, pues al final del recorrido total solo un 4% está exento de pedruscos de un tamaño considerable y zarzas.


Como conclusiones finales yo saqué en claro que las mochilas que te venden como, impermeables, no lo son tanto, y que es importantísimo el llevar un calzado apropiado, el que yo llevaba no me sobraba nada en la puntera, y llevar el pie tan prieto, y los dedos hinchados por el esfuerzo hizo que me sangrasen algunos dedos, de eso me di cuenta cuando llegué a casa y me saqué los zapatos y vi los calcetines. Es importante el preparar medianamente este tipo de pruebas tan exigentes tiempo antes para acostumbrar a las piernas al esfuerzo que les espera. Pero os puedo asegurar que no cambio ninguno de los sufrimientos de ayer por ese momento donde bajo una lluvia de cántaro que arreciaba, entrar hombro con hombro con Lolo cantando el Himno de Alfa Lucho Force y ser recibidos por el General tras una línea de meta que ya habían desmontado y todo.

Si tenéis que hacerla o no, eso ya depende de cada uno, pero os aseguro que merece la pena.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Capitán¡¡ qué voy a hacer de vosotros ??? unas simples cuestas y una cuantas piedras sueltas y ya estáis gimoteando como excursionistas domingueros.... En fin, reconocer que tuvistéis mérito tanto tu, como Ana, Carmen, y Lolo sobre todo por servirte de apoyo y guía en el tramo final, ten en cuenta que yo tuve que hacer lo mismo con el otro fragmento del grupo que ibamos.

Al final de este tipo de "pruebas" lo único que tienes que tener claro es que al capacidad de superación de cada uno es infinita, y que no hay nada que con unas mínimas condiciones físicas se consiga. Obviamente para ser un primerizo, como tu dices, no se os puede exigir más, acabasteis con dignidad, cojeando, mojados y con un frío de cojones, y yo en la meta esperando con más frío todavía y a punto de deshacer camino para buscaros, con lo que vuestra imagen cogidos del hombro mientras caminabais camino del final - se que ibais cogidos para no caeros respectivamente para cada lado - me lleno de sereno orgullo.

En mi caso personal, no fue más que un paseo, un buen paseo eso si, pero un paseo, con muchas risas, buena compañía y sobre todo el orgullo de ver que nadie se quejaba ni gruñía, y que de hecho nos reímos mucho cada vez que caminados un kilómetro o algo más y preguntabamos por la distancia a la meta, "curiosamente" siempre quedaba lo mismo, o bien 4 kms o bien 2 kms, pero nunca ni más ni menos....

Y otra duda que me queda, digna de un expediente X, es como es posible que por donde entramos al pueblo, estaba absolutamente inmaculado, sin pisadas, ni hierba chafada.. ni res de res cuando antes que nosotros habían entrado tropecientos mil caminantes y corredores....ummmm .... no me cuadra.

Lo único, pues eso, que al final el tiempo no acompañó, y la ansiada birra y vino con morcillas, panceta, pan de pueblo y otras viandas que nos esperaban, se quedaron en eso, en sueño, toda vez que caía un auténtico diluvio, hacía tal frío que ni FINDUS ni LOLO pudieron abrir las sendas latas de cerveza que la organización tuvo a bien darles, pero ya lo habían recogido todo y tenían incluso más prisa que nosotros por buscar alguna fuente de calor. También lo siento porque había quedado con MARIOLA, JAVI y otros amigos del TRICLU para compartir también esa birrilla, pero no fue posible, llegaron mucho antes que nosotros al ser corredores, y supongo que el frío también les hizo buscar rápidamente refugio. En la regata de Tabarca nos vemos Mariola y compañía.

En fin, el año que viene más y mejor, seguro.

Capitán, recuerda, en nuestra común agenda, enero de 2010 media marathón de Santa Pola, y hasta entonces alguna que otra marcha que otra montañera con nosotros, pero mucho más light que esta, LO PROMETO sobre el ALTAR de JUPITER MÁXIMO OPTIMO CAPITOLINO y de JUNO MONETA, que además hizo la marcha conmigo.

Enhorabuena máquinas ¡¡ Estáis a un paso de ser dign@s de poder llamaros "las mulas de Mario".

mariola dijo...

Hola remeros, hola Jero:
Por supuesto que nos vemos en la regata de Tabarca, y respecto a lo de ayer, mi pena es que el agua no nos permitió disfrutar de una buena postcarrera, pero lo dejamos como asignatura pendiente y se recupera en breve.
Un abrazo a todos.

Capitán Findus dijo...

Capitán Findus Presidente de Excursionistas Domingueros¡¡¡¡, jejejeje.

Ya te daré yo a ti cuesta ya, jejejeje.

Más cornás da el hambre.

Anónimo dijo...

Gracias Mariola, ya sabes que en Tabarca seréis nuestros invitados de honor, ayer demostrásteis un valor, pundonor y sacrificio fuera de toda duda. Impresionante y muchas gracias por tu comentario.

Esa birra y aperitivo están garantizados en Santa Pola, y en posteriores pruebas que no sean de remo, y así podrás conocer "in personam" al ínclito Capitán Findus, a Big Resoplator (Lolo)y otros descerebrados que componemos el equipo remo senior-veterano en Santa Piula.

Capitán, no te añadas más titulos y honores que ya acaparas muchos, avaricioso ¡¡

Personalmente, las denominaría "cuestecillas"... algún día, cuando tus molestias de rodilla y tus "cigarritos" a apenas 5 minutos precisamente de acometer esa cuestecilla se hayan superado, hablamos de cuestas...jejejeje...

Efectívamente, "más cornas da el hambre", de eso no hay duda.

General.
Sic Transit Gloria Mundi

Capitán Findus dijo...

Ayyyyy mi querido General, y porque se me olvidarón un par de Heinekens y dos botellines de buena cerveza alemana en casa que si no, jejejeje, el final hubiese sido otro. La viorgen si el agua era natural del tiempo y cuadno bebías estaba más fría que recien sacada de la nevera, en fin a mamarla, esta noche CAMBIO DE RITMO.

Chato que los jureles no estan hechos para la sierra¡¡¡¡¡.

Mariola será un placer aunar frente a una cerveza a las liebres montañeras y los pescaditos marineros.

Más cornas da el hambre.

lolo dijo...

Vaya Domingo!!! Para empezar no suena el despertador y me levanto una hora más tarde de lo previsto (qué bien me vino, jeje...).

Mereció la pena el esfuerzo, por la compañía, las risas y demostrarme a mi mismo que, aunque hacía mucho que no retaba a mis piernas a una prueba montañera la pude superar tranquilo, haciendo guardia junto al capi, sin prisa por llegar que el domingo es largo, y preparado y con ganas de la siguiente. Si algo consiguió esta marcha montañera es que me volviese a picar el gusanillo del senderismo, y ahora tengo ganas de más de más y de más...

Un placer andar los caminos de españá, cual Labordeta, junto a ustedes.

Ala, a funsionar....

Ana dijo...

Totalmente de acuerdo en que la compañía, las risas, el paisaje y la satisfacción que se siente al llegar a meta, compensaron el madrugón y palizón posterior, máxime considerando que las palabras "dificultad alta" que tan ligeramente pasé por alto al inscribirme en la prueba, resonaban en mi cabeza una y otra vez en los tramos duros, y que en más de una ocasión, mi subconsciente traía al recuerdo aquella famosa letra de Loquillo? "que hace una chica como tú, en un sitio como éste...".
Pese a todo y como decía al principio, la experiencia valió la pena y estoy segura de que: en cuanto pasen unos días, las agujetas me den una tregua, recupere la movilidad en las extremidades inferiores y pueda volver a caminar con dignidad, estaré más que dispuesta a embarcarme en otra similar. A los compañeros de camino, un saludo. Pasadme un emaily os envío unas fotillos pa´el recuerdo.